Meditación

“La mente es la fuente de toda experiencia, y cambiando la dirección de la mente, podemos cambiar la calidad de todo lo que experimentamos. Al transformar la mente, transformamos todo lo que experimentamos.”

Yongey Mingyur Rimpoché (“La alegría de la vida”)

meditaLa meditación –sánscrito: bhavana; tibetano: gom– ocupa un lugar importante en la práctica del dharma de Buda. Es su principal herramienta, como método de investigación empírica que desarrolla el conocimiento profundo de la mente y la realidad, y para despertar y cultivar las cualidades positivas de nuestra naturaleza. Su finalidad es lograr libertad, armonía y plenitud del ser.

Todas las tradiciones del budismo –teravada, zen o tibetano– practican dos tipos básicos de meditación, que engloban la gran riqueza de técnicas contemplativas que atesoran: La denominada visión penetrante –scto.: vipasyana; tib.: lhagtong–, cultiva la facultad de analizar de manera directa e intuitiva la realidad, para adquirir un conocimiento profundo que erradique la ignorancia y la delusión, causante de todas las perturbaciones. Y la permanencia en la calma –scto.: shamatha; tib.: shiné–, que desarrolla las facultades de atención y concentración, y cultiva un estado mental de calma absoluta que permite fijar la mente, con consciencia con claridad, en cualquier fenómeno interno e externo.

La meditación de calma mental libera la mente de las dos principales perturbaciones que impiden su tranquilidad y claridad naturales: la agitación e hiperactividad, que la mantiene en tensión, y el aturdimiento e inconsciencia. Como resultado, se accede a estados profundos de relajación y serenidad, que ayudan a recuperar el equilibrio mental y emocional y como consecuencia también físico.

La práctica de la meditación está basada en el conocimiento de la mente y de su funcionamiento y no requiere la adopción de ningún tipo de creencias, lo que la hace relevante en los tiempos actuales. Puede ser practicada por todo tipo de personas estén o no interesadas en la filosofía budista, incluso con fines terapéuticos o de crecimiento personal.

Formación en meditación

Orientada a diferentes intereses y niveles de profundidad.

Cursos introductorios:

El kit básico de la meditación. Todo lo que se necesita saber sobre la meditación con el fin de iniciarse en ella y establecer una práctica personal.
Dirigido a todo tipo de personas interesadas en la meditación.

Cursos sobre técnicas meditativas o psicológicas:

Cursos monográficos o sobre aspectos específicos de la meditación.
Dirigidos a aquellos interesados en la meditación con fines de calma mental, concentración o crecimiento personal, o a grupos que requieran una formación ad hoc en técnicas meditativas.

Clases y sesiones regulares:

Dado que la práctica individual no siempre es fácil en la vida cotidiana, se organizan regularmente sesiones en grupo para facilitarla.

Seguimiento personalizado:

Seguimiento individualizado de la práctica meditativa.
Dirigido tanto a budistas como a interesados en la meditación en general.

Formación de instructores de meditación (en preparación):

Una formación completa en la teoría y práctica general de la meditación, que habilite para instruir a principiantes en su práctica.
Dirigido a practicantes con una base de dharma y experiencia en la práctica de la meditación.

 

actividades de meditación