Ahora

La vida es sólo presente, la experiencia es ahora. No hay vida en el pasado, tampoco en el futuro. El pasado no es más real que un acopio de recuerdos y memorias, siempre coloreados subjetivamente y por cómo nos afectaron. El futuro no tiene mayor realidad. Elaborado con proyecciones y fantasías, impulsadas por expectativas y temores, es una huida hacia delante desde un presente vivido con insatisfacción.

Ambos, pasado y futuro, son una creación mental artificiosa, una ilusión que promete vivencias felices, pero que en realidad solo nos mantiene ansiosos y expectantes. Cuando nos damos cuenta, puede parecer obvio, pero ahí estamos prácticamente toda nuestra vida, huidos del momento presente, posponiendo la vida y su plenitud.

Y es fácil trasladar esa actitud a la práctica del dharma. Depositar nuestras expectativas en futuras realizaciones ‘espirituales’ —calma mental, libertad, o el mismo Despertar—, lo que implica asumir que ahora estamos atrapados sin remedio… Pero eso sí, con un futuro prometedor, gracias a un camino de liberación que iniciaremos ¡de verdad! pronto, cuando se den las ‘condiciones’ que, por cierto, nunca llegan, dado que son una idealización de futuro… De ese modo podemos acabar tan insatisfechos como antes y más frustrados. Y lo peor, habremos quemado el último cartucho, porque ¿que queda probar más allá del dharma? Ese camino futuro, no existe más allá de nuestra imaginación, pues solo podemos caminar en tiempo presente, avanzando momento a momento.

Decía el poeta:
Todo pasa y todo queda, / pero lo nuestro es pasar, / pasar haciendo caminos, /
caminos sobre el mar.
Nunca perseguí la gloria, / ni dejar en la memoria / de los hombres mi canción; /
yo amo los mundos sutiles, / ingrávidos y gentiles, / como pompas de jabón. …
Caminante, son tus huellas / el camino y nada más; / caminante, no hay camino, /
se hace camino al andar.
Al andar se hace camino / y al volver la vista atrás / se ve la senda que nunca /
se ha de volver a pisar.
Caminante no hay camino / sino estelas en la mar…

Cuando el jilguero no puede cantar. / Cuando el poeta es un peregrino, / cuando de
nada nos sirve rezar. / “Caminante no hay camino, / se hace camino al andar…”
Golpe a golpe, verso a verso.
Antonio Machado. Fragmentos de Proverbios y Cantares (XXIX)

La única opción viable de liberación solo es posible en el ahora, dado que es lo único que tenemos. Además, en cada instante todo se renueva, incluidos nosotros mismos, lo que nos brinda la gran oportunidad de renacer renovados. Para ello solo tenemos que conectar y vivir nuestro propio potencial de calma, de apertura, de libertad y armonía; algo de lo que ya disponemos, pues es nuestra verdadera naturaleza. Es así, momento a momento, como vamos aprendiendo a vivir con plenitud cada instante, nutriendo y despertando ese potencial.

Es así como hacemos camino, al andar…
El camino empieza y vuelve a empezar ahora, siempre…
bll

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